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lunes, 29 de abril de 2013

Lluvia y ceniza [Nam - Relato corto]

Ayer pensé que sería buena idea empezar a escribir cosas de Nam (uno de los protagonistas de Raindrops), pequeños relatos sueltos, para ir perfilando mejor a este personaje (con el cual he podido hacer muy poco hasta ahora por culpa de mi mala suerte, en comparación con otros pjs T.T). Cuando vi que justo ese mismo día Galeth subía un relatín de Rowan, su hermanastro, me dije que definitivamente debía ponerme manos a la obra. Además, hacía mil que no escribía y esto me vendría bien Dx! Cual fue mi sorpresa al abrir un documento de Raindrops y encontrar que tenía un microrrelato empezado de él 0.0 Ya estaba algo antiguo e incompleto, así que pensé que sería buena idea partir de él.

Y esto es lo que salió~ 
La lluvia caía sin parar y el repicar de ésta en el forro de los paraguas ahogaba las palabras del sacerdote, palabras tan grises como el nublado cielo. La gente, que a su alrededor se encontraba, se santiguaba entre débiles murmullos.

Yulieth volvió la cabeza hacia mí y, aún en la distancia, pude ver como sus labios se curvaban y pronunciaban mi nombre, inaudiblemente. Me abracé a mí mismo. Una punzada recorrió mi brazo hasta oprimirme el pecho. Yulieth volvió la vista hacia el sacerdote, brevemente, en un gesto que no quise interpretar. Me miró una última vez, con una expresión de reproche y cierta preocupación, para luego volverse de nuevo hacia donde todos miraban.

Porque allí, en el centro, estaba mi madre. O lo que antes fue ella. Ahora ya, tan sólo, cenizas guardadas en una pequeña caja de madera que era lentamente sepultada bajo la tierra empapada.

Aquella imagen había quedado guardada en mi memoria y en las gotas de lluvia que constantemente caían en Kielce, durante años hasta el día de hoy.

Un escalofrío recorrió mi pecho cuando oí el sonido de lluvia chocar contra el cristal. Las finas gotas se estampaban contra la ventana y corrían por ella, formando estrías en el vaho que empañaba el frío cristal. Mi vista se perdió entre ellas, como esperando ver algo más, al otro lado, hasta que el golpe de un hombre al pasar me sacó de mi cavilaciones. Una repentina urgencia me asaltó entonces; ‘Debo volver pronto a la institución o acabaré empapado’. Me eché la capucha sobre la cabeza y salí del local, comenzando a andar por la abarrotada calle. Tras con un par de personas que me inspeccionaron con su antipatía, decidí acortar el camino pasando por el parque. Estaría embarrado por la lluvia pero aquello no me importó. Necesitaba alejarme de la aglomeración. Alejarme del hedor de la ciudad.

Pronto el olor a hierba y tierra mojada se sumó a mi compañía, creando, junto con la lluvia y la sombra de los árboles, un ambiente a la vez plácido y fúnebre. Entonces unos gritos y carcajadas rompieron aquella quietud. Me paré en seco.

‘¿Qué coño creéis que estáis haciendo?’, les espeté automáticamente, de tal forma que mi voz me traicionó y salió desentonada.

Uno de los chavales se volvió hacia mí y se río; ‘Pasad de esa nenilla’, alentando a sus compañeros a seguir.

Me quedé unos instantes mirándoles, completamente quieto, cómo se pasaban entre ellos un bote de pintura en spray y pintarrajeaban el monumento de acero que adornaba el centro del parque.

Las ramas de los árboles crujieron a mi espalda ante una pequeña corriente de aire que hizo volar mi pelo frente a mí. Apreté los puños y corrí hacia ellos. Antes de que me vieran venir, agarré del cuello de la sudadera a uno de ellos y tiré de él, arrojándolo al suelo. Pronto su compañero reaccionó empujándome con ambas manos. Trastabillé hacia atrás pero, en cuanto recobré el equilibrio, me lancé hacia él y le asesté un puñetazo. Por el sonido que produjo y la punzada de dolor en mi hombro, supe que le había roto la mandíbula.

Volví entonces la vista hacia el tercer tipo, con el pelo empapado tapándome medio rostro. Éste se quedó mirándome con los ojos desorbitados unos instantes y finalmente salió corriendo, tirando del primer compañero. Rugí enfadado y, en un ademán de perseguirles, agarré del suelo el spray estiré el brazo hacia atrás para lanzárselo con todas mis fuerzas.

Entonces todo terminó.

Una fuerte luz me cegó, proyectando mi sombra con total nitidez sobre el monumento. Me volví hacia el origen de la luz, entornando la vista y alzando el brazo. Un policía bajó de la moto y dio dos pasos hacia mí, con una mano vacía levantada. Echó un rápido vistazo al monumento y luego a mí. ‘Suelta el spray, joven’; su voz sonó con fuerza, innaturalmente amplificada.

Miré entonces hacia el monumento y tras esto al spray que agarraba en mi mano. Mis dientes rechinaron de rabia al reconocer el símbolo los rebeldes. ‘Miserables enanos pro-revolución’, maldecí interiormente. Rugí furioso y apreté el spray, dispuesto a lanzárselo a cualquiera de aquellos tipos. Pero entonces la mano del policía se contorsionó, abriéndose, y disparó en mi dirección. Una fuerte descarga recorrió todo mi cuerpo y me hizo sentir hasta los dedos de la mano que ya no tenía.

Mi cuerpo cayó, laxo, y mi cabeza chocó contra la tierra húmeda. Mi vista se nubló, apenas alcanzando ver algunas gotas caer frente a mí, mientras en mi cabeza sólo rumiaba la misma descorazonada idea.

Adiós condicional. Adiós libertad. De nuevo… ‘Malditos inútiles’.

viernes, 15 de marzo de 2013

París-BCN [Incorregible - Relato]

Sí, ya lo sé, aún no he colgado la foto del reto semanal de estas dos últimas semanas. Soy una mala persona OTL Pero es que he estado bastante ocupada y, de hecho, ¡el finde pasado ni si quiera estuve en casa! ヽ(☆△☆ )ノ (fui secuestrada por Kayima~♥). Como punto a favor diré que le hicimos una pequeña sesión a Namie, estrenando su chaqueta nueva~ (Síii, ¡ya ha llegado!). Y también me acaba de llegar, justo hoy la he recogido de hecho, la cabecita de Hinata.
...
Sí.
He comprado una cabeza.
...
¿No lo había dicho?
Ja, ja..."
Bueno, mejor lo cuento todo en la entrada de la llegada x_D teehee~

Volviendo al tema en cuestión de la entrada. He empezado a escribir parte de la historia de Shawn, partiendo ahora no de París, como estoy haciendo en el cómic de Incorregible, sino empezando desde la "2º parte", cuando Nicho ya se ha ido. La razón es que no ando muy inspirada en la 1º parte, pero sí un poco más en la 2º, así que estoy vomitando todo lo que me permite la poca creatividad que tengo últimamente. ¡Hay que aprovechar cada momento que te da la musa!

Para quién le interese, dejo aquí lo que llevo escrito~ Eso sí, ¡tan sólo es un borrador!  (≧3≦)ノ

Su ropa todavía olía a ella y, aún así, percibía su marcha como algo lejano. 'Ahora somos libre, Jones. ¿Entiendes lo que significa? Libertad', fueron las últimas palabras de Nicho. Aún resonaban en su cabeza, como un eco; libertad... LIBERTAD. Y, sin embargo, Shawn Jones tan sólo era capaz de sentir la soledad, el abandono.

La calma y la paciencia hacía tiempo que habían dejado de estar entre sus cualidades. Incapaz de seguir el camino que ella había emprendido, pero aún con la energía insuflada por su último aliento en forma de un simple beso, decidió tomar su propio camino.

Antes de que ni él mismo fuera consciente de qué pretendía hacer, ya había reunido el poco dinero del que disponía y preparado la maleta, bajo la desconcertada mirada de su padre. No obstante, Summerset Jones no se atrevió a contradecir a su hijo en ningún momento. Estaba muy preocupado por él, temía que aquello fuera uno de sus desatinados arrebatos, pero en el fondo comprendía su decisión. Si él mismo pudiera escapar de aquel lugar, dejar aquella casa, dejar todo lo acontecido atrás, de cualquier manera... Realmente a veces hasta él se lo había planteado, pero no tenía la fuerza suficiente como para dar la espalda a tantos recuerdos. Es por ello que tomó los escasos ahorros que tenía y, con todo el dolor de su corazón, se despidió de su hijo, rezando interiormente, incluso a pesar de no ser creyente, que su pequeño Shawn pudiera encontrar por fin la felicidad allá a donde se dirigiera.

La relación con su padre nunca había sido especialmente cariñosa y aquella casa se había convertido casi en una cárcel para él. Aún así, marcharse de allí tan sólo le fue posible gracias a su irremediable obstinación. Una vez que una idea entraba en su cabeza, difícilmente podía dejarla pasar. En éste caso, su objetivo era ahora encontrar a una persona en concreto: Carla Ponce.

En algunas de sus muchas y largas charlas, Nicho le había mencionado aquel nombre; Carla Ponce, la mujer que le había ayudado a volver a amar la vida, aún a pesar de su destino. Y fue parte de esa enseñanza, de esa energía por vivir, la que Nicho había intentado transmitirle a Shawn. Pero su vacío interior era demasiado grande. Y ahora que Nicho no estaba, que su pilar de apoyo se había ido, ¿qué se suponía que debía hacer? En su interior, la pequeña llama de esperanza que Nicho había conseguido encender quería pensar que aquella mujer sería la llave a su salvación. Porque, ¿si no creía en ello, en qué iba a confiar? Así que, sin pensárselo dos veces, se lanzó en su búsqueda.

Nunca había viajado en avión. Enfrentarse a la terminal, aún con la ayuda de su padre, y soportar luego el viaje en aquellos pequeños asientos, completamente sitiado y rodeado de gente, fue tan sólo el primero de sus problemas.

La despedida no fue lo que se dice de película. Summerset y Shawn Jones se miraron durante un largo rato, hasta que ambos notaron como empezaba a resentírsele el cuello. Tras esto, Summerset se inclinó sobre él y le estrechó en un fuerte abrazo paternal que Shawn encontró extraño e incómodo, pero del que no mostró signos de querer desprenderse. Un intercambio de palmadas en la espalda y un “llámame” y su vida allí había concluido.

Para que el viaje le saliera más económico, primero cogió un avión París-Barcelona, para luego tomar otro hasta Sevilla. Estuvo tentado de quedarse en Barcelona unos días, pero no tenía mucho dinero y todo el tiempo que estuviera allí serían menos días que tendría en Sevilla para encontrar a Carla Ponce.

Una vez en la terminal de Barcelona, tuvo que esperar la partida del segundo avión. Cargar con la maleta, aún siendo tan sólo una, le resultó fatigoso y complicado. Sus dificultades eran realmente visibles, por lo que no tardó en llamar la atención de un joven que se acercó preguntándole si quería ayuda. Como si de un gatillo se tratara, aquello disparó la furia de Shawn en tan sólo un instante. Su reacción fue tal que seguramente aquel chaval no volvería a entablar conversación con nadie que estuviera sentado por un buen tiempo. Recogió su maleta del suelo -gracias a unas correas añadidas aún estaba cerrada a pesar del golpe-, se la echó sobre sus piernas y se dirigió, como pudo, a la cafetería. Necesitaba un té.


viernes, 15 de febrero de 2013

Reflejos de sangre [Shawn Jones]


"Apoyó las manos en el lavabo y se enfrentó al espejo.

– Hola, idiota. ¿Qué tal la vida en el infierno? –se mofó su trasnochado reflejo.

Estampó su puño en el cristal. Las fracturas se abrieron paso por todo el espejo, separando su cara en cien piezas rotas, impregnadas de su propia sangre. Y aun así, entre las grietas de su reflejo, aquellos ojos del diablo seguían devolviéndole la mirada. Una mirada tan sólo perturbada por la cólera que recorría sus venas.

¿Cuántas personas habían contemplado sus ojos? Aquellos ojos. Primero con gracia y deseo, luego con el terror que se le tiene a una parca."


Extracto y representación gráfica de un rol que tuve con ~GalethZidlar ♥

domingo, 15 de julio de 2012

Novedades con Shawn

Finalmente la historia de Shawn ya tiene una trama más definida y un nombre. El cómo ha ido creciendo su historia tan rápidamente ha sido tan asombroso que decidí volcarme de lleno en ella y no parar hasta verla finalizada (hay que aprovechar estos tirones de creatividad, ¿no?).

Al principio empecé a escribirlo en formato de novela bajo el nombre de:

Te dije: "Tierra, trágame
más sólo te llevaste mis piernas.

Pero luego en un arrebato creé un web-cómic con el nombre de "El incorregible segador de espaguetis". En un primer momento era tan sólo para subir tiras cómicas sobre los personajes de la novela como ejercicio creativo, pero al final no pude resistirme y acabé dibujando la historia de Shawn OTL.


En cuanto a los moldes que serán los personajes... ¡aún no estoy segura en nada! ;_; Y es que veo moldes que me gustan mucho para ellos pero siempre tienen algún detalle que no me termina de encajar :/ Aún así, tengo algunos pensados:
  • Shawn: EID Bichum, aunque el rostro lo veo ligeramente oriental, lo cual me hace dudar :(
  • Samuel: EID Asa en cuerpo de Soom super gem male tan skin. Sin embargo, el rostro tiene la barbilla muy regordeta y unos labios pequeñitos y rechonchos que lo hacen afeminado :/
  • Adrian: un Spirit doll de 80cm, pero no sé la cabeza.
  • Kimba: seguramente una EID girl Ashanti en white skin, pues tanto el rostro como el cuerpo podrían ser perfectamente de raza negra.
  • Nicho: ¿...? ni idea D:
... wait ¿Por qué tres de ellos son EID? TT^TTU Maldito Iple... "OTL xD

Por alguna razón el que más tengo ganas de tener es Samuel oAo Y el caso es que es el personaje menos desarrollado y lo poco que llevo de su historia tampoco es que me motive mucho... pero no sé, ¡su estética me encanta! <33

En cualquier caso, todo esto de enresinar será algo a muy largo plazo, como no (no podría ser de otra forma x_D). Y es precisamente por ello por lo que ahora he vuelto a retomar las ganas con el modelaje (para irme quitando el gusanillo y eso >w<). No soy muy ducha, pero por ahora estoy bastante contenta con mis pequeños avances :'D Intentaré luchar contra la pereza y colgar en breves fotos de todo lo que llevo hecho ^^~

jueves, 3 de noviembre de 2011

Posible Sinopsis o Prólogo para 'Solamente Arándanos'

Anoche, al volver de la facultad en el bus, en un momento de ensoñación apoyada al frío cristal y, como musa, el ruido de la lluvia chocando y deslizándose a tan sólo un centímetro de mí, escribí esto. Creo que podría ser la sinopsis o el prólogo para la novela de Solamente... Arándanos (a la cual a ver si meto mano -.-u).
El destino puede ser muy cruel, sí. A veces demasiado. Y en mi caso lo fue. Un destino que parece tomar consciencia e, incluso, cuerpo. Un destino que te persigue toda tu misera vida con un tenedor entre sus asquerosos dedos, para torturarte de la forma más lenta y estrafalaria que puedas imaginar.
Y ahí es donde entra en juego el miedo.
A lo largo de mi vida he comprobado que todos tenemos al menos un miedo. Algunos más inocentes, otros más temibles... o más tristes. Por mi parte, yo no temo la muerte, ni al dolor... de hecho, a estas alturas poco temo ya, pues todo a lo que pude temer acabó siendo mi vida misma, mi día a día.
Mi verdadero miedo es mucho más complejo. Mucho... más complejo.
¿Podré acabar con este horror que es mi destino?

viernes, 19 de noviembre de 2010

Red Moon [Travis -- Microrrelato]

El otro día escribí este pequeño relato sobre Travis. Como no puedo colgarlo aún en ningún lado, cosa que me fastidia, lo dejo por aquí. A ver qué os parece.

Nuestros cuerpos desnudos en la oscuridad de la noche. Tú, tan bella y suave...tan inocente. Oh, pequeña, no me mires así, ambos sentimos lo mismo: provocador fue nuestro comienzo, puro éxtasis el apogeo, mas tan amargo el final. Si de consuelo te sirvesaber, te regalé mi paz eterna y llevaré conmigo el dolor que ya no sientes.
La luna brilla impasible e inmutable en lo alto del negro cielo, pero yo no puedo verla. Tan sólo puedo mirar a su réplica en rojo que relumbra en la hoja de mi cuchillo.